Huelga 24 de octubre. Nuestros once sobre la LOMCE.

Huelga de educación. 24 de Octubre.

La Ley Wert suma diez nuevos puntos polémicos. En el blog de @Profesorgeohistoria.

Nuestros once sobre la #LOMCE

1. DERECHO A LA EDUCACIÓN

La educación no es considerada un derecho que garantice la igualdad de oportunidades

Por el contrario, la LOMCE  contempla la educación como un bien que deberá estar al servicio del sistema productivo, preconizando los valores de competitividad y empleabilidad, sin mencionar en momento alguno la equidad.

Si consideramos la educación un derecho, el Estado tiene la obligación de garantizarlo, si lo consideramos un bien o un servicio, es una mercancía al alcance de quien pueda pagarlo.

2. DERECHO A LA EDUCACIÓN INTEGRAL Y NO ECONOMICISTA:

La educación tiene que ser mucho más que “el motor que promueve la competitividad de la economía y las cotas de prosperidad de un país”

Aunque la exposición de motivos de las leyes carece de valor normativo, no debemos olvidar que en ella se resume la filosofía que guiará el texto articulado. Así, decía literalmente el preámbulo de la LOMCE, antes de que se cambiara en el último borrador: “La educación es el motor que promueve el bienestar de un país; el nivel educativo de los ciudadanos determina su capacidad de competir con éxito en el ámbito del panorama internacional y de afrontar los desafíos que se planteen en el futuro. Mejorar el nivel de los ciudadanos en el ámbito educativo supone abrirles las puertas a puestos de trabajo de alta cualificación, lo que representa una apuesta por el crecimiento económico y por un futuro mejor.”

En contra de esta visión economicista, creemos que el objetivo de la educación comprende el desarrollo humano y la cohesión social para asegurar niveles adecuados de bienestar, libertad, justicia y equidad.

La educación se ocupa de la formación integral de las personas, lo que supone desarrollar tanto las capacidades intelectuales, como las capacidades afectivas, sociales, corporales y morales y, en especial, los valores que constituyen la base de la ciudadanía, posibilitando un compromiso participativo con la democracia y la cohesión y la solidaridad sociales.

Todo esto desaparece en la LOMCE al eliminar en varios momentos del currículo escolar su tratamiento específico. Por el contrario, se introduce como objetivo de todas las etapas educativas -incluida la primaria- y como contenido a partir de secundaria, el “emprendimiento empresarial”.

Creemos que una ley educativa debe fomentar valores sociales positivos como la cooperación y la solidaridad y no la competitividad y el economicismo.

3. DERECHO AL CONSENSO SOCIAL EDUCATIVO Y RESPETO A LOS PROFESORES

La LOMCE no es una ley debatida ni consensuada con la comunidad educativa y menosprecia a profesores y pedagogos.

La LOMCE ha sido gestada al margen y en contra de la comunidad educativa, que se viene movilizando contra los recortes en educación. Necesitamos un auténtico debate que establezca qué sistema educativo queremos a través de un gran acuerdo social.

La LOMCE exhibe un evidente menosprecio por el conocimiento de los expertos en educación y de los educadores, basando la reforma en “el sentido común”, como si este concepto inconcreto fuera una verdad de validez universal.

Se realiza un diagnóstico parcial e interesado juntando los datos más negativos, sin realizar una mínima aproximación a las causas reales. Basa muchos de sus cambios en los resultados que obtienen nuestros alumnos en las evaluaciones e informes internacionales, pero se hace una lectura distorsionada y descontextualizada de dichos documentos.

Cualquier reforma, cualquier mejora del sistema educativo, no es posible que llegue a buen término sin la participación activa y convencida del profesorado.

4. DERECHO A NO SER EXPULSADO DE LA ESCUELA TEMPRANAMENTE

La LOMCE segrega y expulsa de la escuela a los alumnos con dificultades de aprendizaje: es elitista.

La LOMCE dice: “Todos los estudiantes poseen talento, pero la naturaleza de este talento difiere entre ellos.En consecuencia, el sistema educativo debe contar con los mecanismos necesarios para reconocerlo y potenciarlo. El reconocimiento de esta diversidad entre alumnos en sus habilidades y expectativas es el primer paso hacia el desarrollo de una estructura educativa que contemple diferentes trayectorias. La lógica de esta reforma se basa en la evolución hacia un sistema capaz de encauzar a los estudiantes hacia las trayectorias más adecuadas a sus capacidades.”

Bajo el paraguas de la existencia de diferentes “talentos” en el alumnado se pretende, mediante itinerarios cerrados, romper el actual tronco común de la escolaridad básica y obligatoria, clave en los buenos resultados en equidad de nuestro sistema educativo.

Desde 2º de la ESO, y curso a curso, gran parte del alumnado será conducida a vías e itinerarios muy poco reversibles que les impedirán acceder a los estudios de bachillerato.

Creemos que esto traerá como resultado una segregación clasista, en un ataque directo a las bases de la igualdad de oportunidades y a la compensación de las desigualdades de origen.

5. DERECHO A LA CALIDAD EDUCATIVA Y A LA EVALUACIÓN FORMATIVA

La LOMCE mide la calidad educativa sólo por los resultados en exámenes

Entiende la calidad educativa exclusivamente por los resultados de las pruebas, olvidándose del mandato constitucional que establece como el fin de la educación “el pleno desarrollo de la personalidad del alumno”.

No incluye otros factores que favorecen la calidad, en especial los recursos humanos y materiales, las ratios profesor/aula, la formación del profesorado, o los servicios educativos complementarios, que también aparecen en todo estudio internacional como sinónimo de calidad.

El modelo de evaluación que  contempla la LOMCE pivota sobre la profusión de pruebas externas, en 3º y 6º de primaria y en 3º de ESO, y de reválidas al final de la ESO y del Bachillerato.

Creemos que en la educación obligatoria, la evaluación debe tener un claro propósito formativo, de apoyo a los procesos de aprendizaje y desarrollo personal. La evaluación en la LOMCE, basada en pruebas frecuentes y estandarizadas, es contraria a ese sentido educativo, generando abandono y exclusión.

Este modelo de evaluación supone un menosprecio del profesorado al no reconocer su capacidad para llevar a cabo la evaluación formativa y someterlo a la presión permanente de las pruebas externas, al tiempo que relega a un segundo plano su conocimiento de toda la evolución personal y formativa del alumnado.

Se trata de convertir la educación en una carrera de obstáculos. Es la presión del examen y el castigo frente a la motivación y los intereses del alumno. Las condiciones socioeconómicas del alumno serán determinantes. Así, lejos de fomentar la permanencia del alumnado en el sistema educativo, lo empuja a su abandono prematuro en porcentajes mayores que los actuales, bajo los parámetros de una concepción segregadora de la evaluación, con base en un proyecto clasista de fuerte contenido ideológico.

6. DERECHO A SER ATENDIDO Y APOYADO EN LA DIVERSIDAD

La LOMCE elimina la atención a la diversidad y la compensatoria

La LOMCE declara que se propone acabar con el fracaso escolar, pero no explica cómo, al contrario, elimina los programas de educación compensatoria y atención a la diversidad, abandonando a su suerte a los alumnos más vulnerables.

Lejos de abordar el problema de la repetición de curso, que España encabeza en Europa de forma exagerada, se ha mostrado indiscutiblemente ineficaz, resulta económicamente costosa e ineficiente y constituye una de las principales causas endógenas del fracaso escolar, el gobierno parece querer ampliarla, sistematizarla y convertirla en el determinante de la segregación temprana.

La respuesta al elevado fracaso escolar, y el subsiguiente abandono, no debe ser naturalizarlo, darlo por inevitable, sino, por el contrario, concentrar medios diferenciales y adicionales sobre grupos e individuos en riesgo.

7. DERECHO  A LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

La LOMCE perjudica especialmente a los más desfavorecidos: es clasista

Se reduce el número de asignaturas (lengua, matemáticas, inglés y ciencias)  y se pretende “volver a lo básico”, las competencias básicas de la UE, es decir, instruir mano de obra barata, con conocimientos instrumentales básicos para acceder a un mercado laboral precario. Berlusconi lo llamó inglés, internet y empresa (aquí emprendedores). Los que pasen las reválidas podrán cubrir empleos intermedios y sólo los que puedan pagar las tasas universitarias de los másteres podrán ser directivos.

Provocará importantes disfunciones y perjuicios en nuestro sistema escolar, al cambiar de raíz el actual modelo educativo sin respetar las virtualidades que ha demostrado para garantizar el binomio calidad y equidad. En este sentido, se perjudica especialmente al alumnado más necesitado de una educación que compense las desigualdades de origen.

8. DERECHO A LA PARTICIPACIÓN

La LOMCE niega la participación democrática en los centros y los consejos escolares se quedan en meros órganos consultivos

La participación es un derecho de las personas y un principio constitucional. Debe reforzarse como forma de pertenencia, motivación, concienciación, formación y corresponsabilidad social. Resulta imprescindible potenciar la libertad de pensamiento y de expresión del alumnado, así como su autoorganización y participación en la vida del centro, estimulando la formación de futuros ciudadanos críticos y solidarios. Las familias deben participar de la educación de sus hijos de manera activa y democrática. La participación exige poder de decisión, lo opuesto al control autoritario. Nos preocupan signos evidentes de empobrecerla y recortarla presentes en el texto de la LOMCE: carácter meramente consultivo de los Consejos Escolares y prohibición del derecho de huelga de los estudiantes.

9. DERECHO A LA DEMOCRACIA EN LOS CENTROS EDUCATIVOS

La LOMCE favorece una gestión empresarial de los centros educativos

Dice la LOMCE: La reforma contribuirá también a reforzar, por un lado, la capacidad de gestión de la dirección de los centros confiriendo a los directores, como representantes que son de la Administración educativa en el centro y como responsables del proyecto educativo, y por otro la oportunidad de ejercer un mayor liderazgo pedagógico y de gestión. Por otro lado, se potencia la función directiva a través de un sistema de certificación previa para acceder al puesto de director, y se establece un protocolo para rendir cuentas de las decisiones tomadas, de las acciones de calidad y de los resultados obtenidos al implementarlas.

Como vemos, la LOMCE se opone al modelo vigente de gestión democrática de los centros públicos y otorga un poder casi omnímodo a los directores en asuntos relacionados con la selección del profesorado y de otros profesionales, introduciendo métodos que pueden atentar a los principios de igualdad, capacidad y mérito que caracterizan la función pública.

Se ha de acentuar el carácter pedagógico de la dirección (coordinación, innovación…) frente a la visión gerencial del anteproyecto. La dirección ha de garantizar el ejercicio de deberes y derechos de la comunidad y la elaboración, desarrollo y evaluación del proyecto educativo de centro, y no debe ser un mero representante de la Administración o del claustro docente. Un liderazgo compartido es más coherente con el carácter democrático de la escuela.

Se trata de la llamada “Nueva gestión”: gestionar los centros educativos según las recetas de la empresa privada: buscar  financiación privada, ante la insuficiencia de la pública, que imponga sus condiciones, especializar los centros según la demanda de los clientes, profesionalizar a los directores como gerentes, con objetivos de eficiencia y rentabilidad económica.

Además, al suprimir la referencia explícita contemplada en el Artículo 144.3 de la LOE, sobre la prohibición de establecer rankings de centros a partir de las evaluaciones de diagnóstico, se abre la puerta a publicarlos y con ello a potenciar la competencia desigual entre centros educativos y zonas geográficas con diferente nivel social y de renta. Así, se somete a los centros educativos a las exigencias del mercado, a la competencia, clasificándolos, según pruebas externas nacionales, por sus resultados académicos. Al tener que competir para sobrevivir y para recibir incentivos según la posición (pago por resultados como en las empresas), los centros tratarán de rechazar a los alumnos que les bajen el nivel en el ranking.

10. DERECHO A CONTAR CON RECURSOS SUFICIENTES

La LOMCE legitima y consolida los recortes económicos en educación

La LOMCE no va acompañada de una memoria económica que garantice su implantación. Elude, además, las recomendaciones de la propia Unión Europea sobre la necesidad de priorizar las inversiones educativas.

La LOMCE legitima  la avalancha de recortes anunciados por el real decreto-ley 14/2012 de medidas urgentes de Wert que, utilizando como excusa la crisis económica, merma los recursos materiales y humanos de la escuela pública y degrada las condiciones laborales del profesorado.

Los nuevos empleos del futuro requerirán una fuerza de trabajo más cualificada. Por ello es esencial, precisamente en tiempos de crisis, un esfuerzo cuantitativo y cualitativo en educación.

Los gobiernos central y autonómicos están recortando partidas que consideran no esenciales: comedores, rutas, libros de texto, actividades extraescolares o la jornada escolar misma. Sin embargo, en medio de esta crisis y sabiendo cómo afectan al desempeño escolar las condiciones de vida, la opción debe ser la opuesta: asegurar la gratuidad de transporte, comedor y material escolar, así como evitar la intensificación de la jornada escolar y propiciar un horario de apertura más amplio.

11. DERECHO A DISFRUTAR DE LA ESCUELA PÚBLICA DE TOD@S PARA TOD@S

La LOMCE beneficia a la concertada y desmantela la escuela pública.

“..No constituye discriminación la admisión de alumnos o la organización de la enseñanza diferenciadas por sexos, siempre que la enseñanza que impartan se desarrolle conforme a lo dispuesto en el artículo 2 de la Convención relativa a la lucha contra las discriminaciones en la esfera de la enseñanza, aprobada por la Conferencia General de la UNESCO el 14 de diciembre de 1960. En ningún caso la elección de la enseñanza diferenciada por sexos podrá implicar para las familias, alumnos y centros correspondientes un trato menos favorable ni una desventaja a la hora de suscribir conciertos con las Administraciones educativas o en cualquier otro aspecto.”

Es decir, permite financiar con dinero público a los colegios que separan por sexos, con lo que se ampara y promueve la educación diferenciada según el sexo, en contra de la jurisprudencia del Tribunal Supremo, y abandonando los valores democráticos de la enseñanza mixta y la igualdad entre los sexos.

Al analizar el anteproyecto de la LOMCE vemos cómo responde más a un planteamiento ideológico de la educación para rebajar la igualdad de oportunidades, que a reorientar la educación según las recomendaciones de la misma OCDE.  Avanza en sentido exactamente contrario a la evidencia científica y los criterios pedagógicos actuales, recuperando las reválidas, atacando la equidad social y segregando al alumnado.

En realidad se trata de organizar un gigantesco trasvase de recursos de la enseñanza pública a la concertada, mayoritariamente católica, para degradar la escuela pública hasta el punto de poner en manos privadas el magnífico negocio de la educación en España. No podemos consentirlo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Chamberí, Ley Wert. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s