Boicot a las reválidas LOMCE 2018

 

REVÁLIDA LOMCE  3º PRIMARIA 26 y 27 abril 2018

REVÁLIDA LOMCE  6º PRIMARIA 7 y 8 mayo 2018

REVÁLIDA LOMCE 4º ESO 24 y 25 abril 2018

Circular de la FAPA nº 6 sobre pruebas externas y finales

Formulario de justificacion de ausencia

Es una farsa la supuesta paralización de la LOMCE en materia de reválidas, pese al gran éxito de las movilizaciones de los últimos años. Como resultado de ellas, y por su debilidad política, el gobierno dio marcha atrás a las reválidas. No fue una retirada completa, solo de sus efectos académicos, es decir, ya no sirven para la titulación del alumnado de 4º de ESO y de 2º de Bachillerato. Pero se dejó en manos de las comunidades autónomas el desarrollo de pruebas en esos niveles.

En la práctica, la Consejería de Educación de Madrid ha trazado un calendario hasta 2022 en el que mantienen cada año las pruebas. Para todos los centros en alguna DAT, esas son pruebas censales, y en el resto de las DAT son muestrales, algunos centros. Y van rotando.

Así, hacen prueba censal de esta manera: en 2017: Dat Capital, en 2018: Dat Norte y Sur, en 2019: Dat Este y Oeste. En esos años, el resto de DAT en cada caso hacen pruebas muestrales. Y luego vuelta a la rotación a partir de 2020….

Es decir, este año 2018 en Madrid Ciudad tenemos pruebas muestrales. Esto quiere decir que a los Centros que les toca ser muestra, les examina la empresa adjudicataria, y a los Centros que no les ha tocado, pues tampoco se libran,  y tienen que pasarles las pruebas sus profesores normales, que, eso sí, no cobran por un trabajo que se lleva una empresa privada.

Llamamos la atención sobre los cuestionarios que debemos rellenar las familias. Cuidado que regalamos nuestros datos a una empresa privada que a saber qué hará con ellos. Recordamos el formidable negocio de la llamada innovación educativa que denuncia, entre otros, Yo Estudié en la Pública en Asalto a la Educación:

 

 

Cómo nos afectan estas pruebas y por qué nos oponemos a su realización:

 

  • Son pruebas memorísticas y descontextualizadas. No sirven para aprender y no prueban que se haya aprendido. Una evaluación real es la que hace el profesorado valorando el desarrollo completo de la progresión de cada alumno/a en la ejecución de las diversas competencias, partiendo de sus capacidades concretas. Pero estas pruebas hacen responsable al alumnado de unos resultados en los que influyen muchos parámetros: currículos excesivos, desigualdad de oportunidades familiares, desinversión en el sistema educativo, ratios elevadas, desbarajuste administrativo y un largo etcétera.

 

  • Son pruebas inútiles, no sirven para diagnosticar problemas de aprendizaje de los niñ@s, ni globales de los Centros. Celebradas a final de curso, no permiten ofrecer refuerzos, apoyos o mejoras.

 

  • Son pruebas punitivas. No sirven para aprender más y mejor -evaluación formativa- que es lo que debe hacer la Escuela, sino para castigar lo que se supone que no se sabe, haciendo al niño/a único/a responsable de “su fracaso”. El estrés del miedo al examen se impone sobre la curiosidad y la pasión por el conocimiento.

 

  • Colocan al alumnado en situación de indefensión, ya que no se valora su progreso ni su punto de partida, sino meramente su resultado final, ignorando la diversidad de ritmos de aprendizaje. Un alumnado que se juega injustamente en una prueba externa cómo le van a valorar años de escolarización.

 

  • Según la LOMCE, no superar la reválida puede llegar a justificar la repetición de curso. España es uno de los países donde hay más repeticiones. Tendríamos que poner los medios para evitarlas, no los exámenes para multiplicarlas.

Las repeticiones de curso, tan ineficaces, caras y frustrantes para el alumnado, sólo inducen al abandono escolar temprano, como coinciden en demostrar las investigaciones y ha criticado incluso la OCDE para el caso español. Realmente las repeticiones sólo provocan selección social al homogeneizar en edad y capacidades académicas a la clase que se queda sin ese alumnado que repite. Finlandia, los países nórdicos, Japón, Irlanda y Gran Bretaña, donde la repetición es excepcional, no por ello bajan sus niveles ni tienen menor calidad.

 

  • Este tipo de pruebas han fracasado incluso en su país de origen: Estados Unidos no ha mejorado sus resultados educativos por muchas pruebas que ha aplicado. En Gran Bretaña el curso pasado hubo huelgas educativas al teach to test que llevan años padeciendo.

 

  • Aunque consten en los expedientes de los alumn@s, no tienen ningún reflejo en sus notas, ni en sus medias, ni coartan sus oportunidades. Negarse a realizarlas no supone el menor inconveniente. No hay resolución publicada sobre las pruebas, no hay transparencia ni seguridad jurídica para las familias. No realizarla no tiene consecuencias negativas de cara a la promoción y titulación, pero realizarla, puede representar un perjuicio para éstas si finalmente justifican la repetición de curso.

 

  • Son pruebas antipedagógicas porque se basan en la evaluación de resultados finales, no tienen en cuenta el contexto socioeconómico y cultural de los alumn@s, ni su progreso y esfuerzo desde cada punto de partida, ni la aplicación real de lo aprendido.

 

  • Sólo evalúan los estándares de aprendizaje en aspectos lingüísticos, en castellano e inglés, matemáticos y científicos. Los demás contenidos que se aprenden en la Escuela se ignoran y se desprecian. No evalúan ni las competencias básicas que regula la normativa estatal ni la europea, ni el propio currículo de la Comunidad de Madrid.

 

  • Los alumn@s son adiestrados, como si fueran animales de circo, con el único objetivo de superar unas pruebas muy limitadas, lo que quita un tiempo precioso para recibir una educación integral, crítica, creativa, para convertirse en ciudadan@s autónomos.

 

  • El profesorado se convierte en mero entrenador y aplicador de pruebas ajenas, se anula su autonomía pedagógica, se desprecia su profesionalidad para innovar y superar los problemas de aprendizaje de sus alumn@s.

 

  • Los desarrollos de la LOMCE con su proliferación de exámenes, pruebas estandarizadas externas, reválidas y rankings clasificatorios sólo generan dinámicas de competición, donde debería existir cooperación, y destilan una grave desconfianza en la labor que hacemos los estudiantes, las madres, los padres y el profesorado. Implican un concepto de educación basado en el control, la presión y el esfuerzo memorístico, sustituyendo el esfuerzo constructivo y emancipador  por un supuesto sacrificio abnegado y la motivación y la curiosidad intelectual  por el miedo al castigo. Elementos que sufrimos en épocas ya pasadas, pero que se pretenden restaurar ahora desde la ideología liberal.

 

  • Son pruebas que carecen de toda fiabilidad técnica y científica. Cada año bailan los resultados sin que nadie sepa por qué. Su diseño, en manos de una empresa, no permite comparaciones temporales, ni internacionales. A pesar de denominarse prueba de evaluación individualizada de carácter diagnóstico, la configuración y diseño están realizados por los mismos agentes y con la misma concepción que la prueba CDI, por lo que adolece de los mismos males.

 

  • Van acompañadas de un cuestionario que deben completar las familias y el alumnado, pero no los profesores. ¿Por qué no se pregunta a los que saben de educación, a los que saben qué pasa en el aula? La intención de culpar de las dificultades al profesorado es obvia. Así olvidamos que los problemas surgen de los recortes y el abandono de la Escuela Pública todos estos años con la excusa de la crisis. La CEAPA ha criticado fuertemente estos cuestionarios.

 

  • El coste económico es tan alto como inútil año tras año. La Comunidad de Madrid destinó 300.000 euros a Servinform SA en 2016, una empresa de externalización de servicios, no educativa, para las pruebas de Primaria. En 2016 el gobierno destinó 14,5 millones de euros en los presupuestos generales a reválidas sólo en Primaria, un negocio para las grandes empresas privadas de testing como Pearson, McGrawHill o Educational Testing.

 

  • El año 2017 el gobierno madrileño del PP  despilfarró del dinero público 645.955€ en las Reválidas. Este año 2018 aún no conocemos a cuánto asciende la broma.

 

  • Queremos que ese dinero, y más, se invierta en la Calidad de la Educación Pública. Las pruebas afectarán en Madrid a 180.000 alumnos y a 2.400 centros. Se trata de la externalización de la realización, tabulación, documentación y análisis de las evaluaciones finales que se empeñan en mantener. El coste de 645.955,20 euros del 2017 supuso más del doble de lo destinado a estas pruebas en 2016 y permitiría, por ejemplo, la contratación de más de 30 profesores para mejorar la calidad educativa. Por no decir que los más de 600.000 euros de coste que tienen irán a empresas privadas mediante un proceso nada transparente.

 

  • La Consejería también afirma cada año que no va a publicar el ranking de Centros, pero lo hace sistemáticamente incumpliendo su palabra.

 

  • El problema del ranking es que crea una falsa competición entre centros, como si fueran empresas en el mercado para arrebatarse mutuamente recursos supuestamente escasos. Los centros educativos no son empresas, son instituciones públicas que deben garantizar el derecho a una educación de la máxima calidad allí donde se encuentren y la administración debe garantizar los recursos necesarios.

 

  • El ranking nos hace creer a las familias que podremos elegir el mejor Centro para nuestros hij@s, pero esto se hace sobre criterios falaces, porque no muestran la bondad de los proyectos educativos de los Centros. Así que aprobar la reválida tampoco es garantía de éxito del niñ@, no nos engañemos ingenuamente.

 

  • Lo que es peor, según la LOMCE, se otorgarán recursos a los centros con mejores resultados y se abandonará a su suerte a los que obtengan peores resultados. Esto no sólo es brutalmente injusto, es que, además, no seremos nosotr@s los que escojamos el colegio de nuestr@s hij@s, sino que serán las direcciones las que seleccionen a su alumnado, para evitar tener malos resultados que les ahoguen financieramente.

 

La dirección seleccionará los clientes que son buenos para no descender en el ranking y excluirá a quienes tienen más dificultades y más ayuda necesitarían, por tanto, no es cierto que sean las familias las que eligen la educación de sus hij@s, sino los centros los que descartan o escogen.

 

  • Por tanto, a partir de estos planteamientos ideológicos neoliberales, se pretende expulsar cuanto antes a una parte de la población escolar, que ha sido recientemente incluida en el sistema educativo, identificando, etiquetando y preseleccionando desde Primaria al alumnado con dificultades de aprendizaje, lo que tiene mucho que ver con su contexto sociofamiliar, de cara a su selección definitiva en las reválidas de Secundaria y Bachillerato.

 

  • Redes por una nueva ley educativa a nivel estatal y Madrid por una Nueva Política Educativa en nuestra Comunidad defienden la autonomía pedagógica de los centros frente a la concepción neoliberal que estandariza los conocimientos evaluables, pues cada centro debe partir de la las necesidades de su alumnado y su comunidad educativa, contando con su implicación, de manera que la evaluación sirva para mejorar los procesos educativos.

 

  • Defendemos la evaluación formativa y continua, que favorece la igualdad de oportunidades, por completo alejada de exámenes que inducen a la memorización repetitiva. Apoyamos una evaluación que abarque globalmente a todos los agentes: una autoevaluación contextualizada, periódica e integral, de su funcionamiento general, que sirviera para mejorar los procesos. El plan de evaluación y sus resultados serían sometidos a debate de la comunidad educativa. Obviamente, esta evaluación vendría acompañada de medidas para dar respuesta a las dificultades detectadas. Esta concepción de la evaluación en positivo, que en lugar de sancionar, previene y da alternativas, evitaría  expulsar del sistema educativo al alumnado con dificultades generalizadas,  pues su razón de ser es prever y destinar  los recursos suficientes para superar los problemas, básicamente refuerzos educativos y medidas de atención personalizada suficientes.

 

  • Finalmente, estas reválidas son una pieza angular de la LOMCE, aprobada sólo con los votos del PP y rechazada en el Parlamento español por el resto de las fuerzas democráticas. La Marea Verde lleva todos estos años luchando contra la LOMCE, porque su mantenimiento significa un retroceso dramático de la educación en España.

 

  • Así que si quieres una Escuela Pública de tod@s para tod@s, no lo dudes, di NO a las reválidas LOMCE. Si no estamos de acuerdo con ellas, tenemos derecho a negarnos a que nuestros hij@s las hagan. Infórmate y desobedece #BoicotaReválidas.

 

  • Tenemos que informarnos, organizarnos y comunicar nuestra acción reivindicativa. Los escritos y las charlas son estupendos elementos para que se genere debate, que las familias y el profesorado tengan más conocimiento del asunto y tomen posición, pero si no quieres hacer la prueba, la mejor opción es no ir ese día a clase.

 

  • La Marea Verde se viene movilizando en las calles, en las aulas y ante las administraciones. Y lo seguirá haciendo hasta conseguir que nuestra educación sea un espacio de integración.

 

  • Los integrantes de la Marea Verde, colectivos y organizaciones representantes de la comunidad educativa, luchamos para lograr con la movilización social y la presión institucional, la inmediata suspensión del decreto de reválidas de Secundaria y Bachillerato, así como la interrupción de las reválidas en Primaria, junto con la definitiva derogación de la LOMCE, la reversión de los recortes y las privatizaciones y la apertura de un verdadero debate social, con protagonismo de la comunidad educativa, para alcanzar, no un mero Pacto parlamentario opaco y falaz, sino un verdadero Acuerdo por una nueva ley educativa que garantice el pleno derecho a la educación en España.

Texto en PDF: BOICOT_REVALIDAS_LOMCE_2018

 

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